Con su primer Gran Premio de Fórmula 1, tercera prueba del campeonato mundial, el reino de Bahrein vivirá "el evento deportivo más importante" de Oriente Medio, este domingo en el flamante circuito de Sakhir, verdadero palacio de las mil y una noches, surgido de la nada en medio del desierto.
Sobre la pista, todo será como hasta ahora, con los dos Ferrari en primera línea, Michael Schumacher en "pole", la tercera esta temporada, la quincuagesimoctava de su carrera, con Rubens Barrichello a su lado y delante de los Williams-BMW de Juan Pablo Montoya y Ralf Schumacher.
Al contrario en el paddock, en la "torre real", nunca antes la F1 habrá reunido a tantas cabezas coronadas, unidos alrededor del huésped, el responsable del milagro... con la gran ayuda de millones de dólares, el rey Hamad Ben Essa Al-Khalifa.
Ya desde ayer sábado, el rey de España, Juan Carlos, junto al príncipe Alberto de Mónaco y el príncipe Andrés, hijo menor de la reina Isabel de Inglaterra, se habían dado cita en la pista de Sakhir, cerca de Manama. Y hoy, por la mañana, unos 50 jets privados son esperados con reyes y príncipes de los alrededores.
Son varios los pilotos que esperan poder inscribir, en su palmarés personal, el nombre de esta fastuosa "premiere". Ayer, luego de las clasificaciones, varios de ellos ya perdieron sus ilusiones.
A empezar por el finlandés Kimi Raikkonen, traicionado el viernes por el motor de su McLaren-Mercedes.
"Teniendo en cuenta esto, decidimos cambiar de táctica y no hacer las clasificaciones para poder largar con carburante y gomas nuevas. Espero que nos dé buen resultado", confió el piloto.
El español Fernando Alonso (Renault), por su parte pensaba poder brillar ante su Rey, pero al igual que en Malasia hace quince días, la presión fue demasiado. Una salida de pista, problemas con los frenos --"las ruedas delanteras se bloquebana cada vez que frenaba fuerte", relató-- y el piloto asturiano quedó relegado a las profundidades de la parrilla de partida.
En los boxes de BAR-Honda renacía la esperanza con la tercera línea de Takuma Sato y de Jenson Button, a pesar de que el británico, luego de ser el más rápido, haya tenido algunas complicaciones.
En Williams-BMW, a pesar de la decepción de no poder quebrar la supremacía de los Ferrari, y de Michael Schumacher en particular, mantienen grandes ambiciones.
Ferraris se toman arena de Bahrein
Siguen en la segunda posición los Williams-BMW de Juan Pablo Montoya y Ralf Schumacher.