El español David Ferrer dijo hoy que tras ganar 7-6(5) el complicado primer set de su partido de octavos de final del Master 1.000 de Miami al francés Gilles Simon, elevó la moral de cara a la segunda manga, que se adjudicó por 6-0.
"Yo creo que fue algo mental. Yo me vine arriba, él al perder el primero, que ha durado una hora y veinte minutos, se vino un poco abajo. yo sabía que al principio tenía que jugar bien, sobre todo con mi derecha, y pude hacer mi juego", dijo el valenciano.
El sexto cabeza de serie y séptimo jugador del mundo reconoció que en el primer set no hallaba la forma de atacar a su rival y cometió demasiados fallos.
"El primer set me costó mucho, con muchos fallos, sobre todo al principio, pero pude sacarlo y en el segundo puede hacer más mi tenis, tirar más con mi derecha y jugar mucho más ordenado", aseguró el finalista de 2012.