Miles de aficionados al béisbol inundaron las calles de San Francisco la víspera para celebrar la coronación de los Gigantes en la Serie Mundial.
Seguidores de los Gigantes se concentraron el domingo en esquinas y parques de la ciudad, en festejos que por momentos desencadenaron en algunos hechos de violencia.
En cuanto se consumó la barrida de los Gigantes en cuatro juegos sobre los Tigres de Detroit, muchos seguidores apagaron el televisor y se lanzaron a las calles, donde festejaron el segundo título del equipo en tres años.
Las autoridades reportaron algunos actos de vandalismo. Un autobús del transporte público fue incendiado, un automóvil terminó volcado por una muchedumbre, y hubo destrozos en las vitrinas de algunos negocios y en varios vehículos, de acuerdo con el canal KTVU-TV (http://bit.ly/TiYiTi ).
Algunos juerguistas encendieron fogatas, a las que arrojaron sillones, letreros y puestos despachadores de periódicos. Los bomberos, escoltados por policías antimotines apagaron el fuego.
La policía realizó varios arrestos, pero no se había precisado el número. Un vocero policial no respondió por la mañana a una llamada que le hizo The Associated Press en busca de declaraciones.
En las calles de Polk y Bush, en el vecindario Polk Gulch, cientos de personas se bañaron con champán, encendieron petardos y bloquearon el tránsito.