El delantero internacional argentino Martín Palermo paralizó ayer jueves por la tarde la pequeña localidad de Villarreal al ser presentado en el estadio Madrigal como nuevo jugador del club castellonense ante alrededor de 10.000 seguidores.
El jugador, que completó una vuelta de honor con la camiseta amarilla y azul del equipo, con su nombre en la espalda y el número 23, recibió una apabullante recepción.
Poco antes, Palermo dio una rueda de prensa ante los numerosos periodistas que siguieron todos sus movimientos desde que llegó el miércoles.
"Esto es un sueño hecho realidad", dijo. Siempre quise jugar en Europa y ahora estoy en España y en todo lo que pienso es en jugar con el Villarreal".
"Para mí, el auténtico desafío es lograr el éxito aquí...y ayudar al equipo a ser uno de los grandes.Sólo espero poder ganar uno de los títulos importantes del país".
El fichaje del astro argentino, que ha estado en la agenda de los mejores clubes europeos, fue una imprtante baza para un equipo que apenas ha jugado dos temporadas en la división de honor española.
Palermo, que marcó los dos goles que sellaron a finales de noviembre la victoria del Boca por 2-1 ante el Real Madrid en la final dea Copa Intercontinental en Tokio, firmó un contrato de cuatro años y medio con el club de Castellón.
El mediocampista del Boca Gustavo Barros Schelotto fue también presentado como jugador del equipo, junto a su popular compañero.Ambos forman parte de un acuerdo que según algunas informaciones en la prensa ascendió a 2.000 millones de pesetas (11,28 millones de dólares).
Los jugadores dijeron que no estarán en condiciones de jugar en el partido de liga de este fin de semana ante el Espanyol.
El club anunció que había acordado un partido amistoso contra el campeón de Francia, el Mónaco, para el próximo miércoles, y será entonces cuando ambos argentinos harán su debut.