No se han conformado con teñir de azulgrana las calles de la ciudad con cientos de miles de personas. En un Camp Nou a rebosar y entregado a los campeones, la plantilla del Barcelona celebró ayer viernes por todo lo alto el título de Liga, prometiendo volver en menos de un mes con la Liga de Campeones bajo el brazo.
Un espectacular ambiente ha recibido a los jugadores de Pep Guardiola con cien mil personas llenando hasta la bandera el coliseo catalán y un ambiente más juvenil que de costumbre. Los primeros en saltar al césped, pasados pocos minutos de las nueve de la noche (de España), han sido Carles Puyol y Xavi Hernández.
Emulando la imagen que ya ofrecieron en la final del Mundial, ambos canteranos han dado una vuelta al campo a toda velocidad, portando una “senyera” (bandera catalana), entre el jolgorio de la afición ante la inesperada y prematura aparición.
Ya con el Camp Nou a oscuras y unos grandes focos iluminando la salida de vestuarios, la plantilla al completo ha ido saliendo ante sus seguidores, a través de un pasillo formado por los técnicos.
Especialmente ovacionados han sido el técnico Pep Guardiola -que se ha marcado un sorprendente baile-, Abidal, Affellay, Mascherano, Bojan, Iniesta y Villa. Sin embargo, ninguno ha podido competir en decibelios con el auténtico líder de este equipo, Lionel Messi.
"Os queremos agradecer todo el apoyo. Nos queda un último esfuerzo. No dudéis que lo daremos todo para estar aquí el día 29 celebrando la Champions", ha dicho Puyol en el turno de parlamentos. "Nos han atacado de todas partes. Ellos seguirán inventando, pero seguiremos a lo nuestro, jugando a fútbol, lo que sabemos hacer", ha añadido.
Tanto la promesa de ganar la final de la Champions League ante el Manchester, el próximo 28 de mayo en Wembley, como las referencias irónicas a los ataques y acusaciones desde Madrid al conjunto azulgrana han estado onmipresentes en los turnos de los jugadores.
"No vale la pena pensar en los demás, os lo aseguro. ¡Visca (viva) el Barça y visca Catalunya!", dijo Xavi.