A pesar de la más reciente muerte, los organizadores del Mundial afirmaron ayer que no están sacrificando la seguridad de los obreros para acelerar las obras para el torneo del próximo año en Brasil.
“Nunca ha habido una conversación de que haya que hacer cosas a medias para tener los estadios listos”, indicó Ron DelMont, administrador de la oficina de la Fifa en Brasil, en una entrevista con un pequeño grupo de periodistas.
DelMont dijo que la Fifa ``en ningún momento'' insinuó que se reduzcan las medidas de seguridad.
“Tengo que decir que es un poco frustrante que hagan esa insinuación, que el evento es mucho más importante que la seguridad de los obreros, porque no se trata solo de la seguridad de los obreros, también es la seguridad de los espectadores'', apuntó. “Así que no arriesgamos nada”.
Un obrero murió el sábado pasado al caer desde 35 metros, mientras trabajaba en el techo del estadio Amazonia en Manaos. Fue el segundo accidente fatal en ese estadio en menos de un año, y la quinta muerte en una instalación mundialista en los dos últimos años.
El viceministro de Deportes, Luis Fernandes, señaló que está “bastante seguro” de que las tasas de accidentes en los estadios del Mundial están “bastante por debajo” de aquellas en otros sectores de la construcción en Brasil.