Las carreras de la semana pasada estuvieron, en su mayoría, apegadas a la lógica. Muchos dirán que en la hípica no hay lógica sino incertidumbre, pero existen parámetros que nos indican las probabilidades y generalmente estos no fallan, como venía aconteciendo sospechosamente en las últimas semanas.
Si están pensando que eso obedece a la nueva escala de premios, nos atrevemos a decir que sí. Este cambio incidió positivamente en la calidad de las carreras y el espíritu competitivo de más de cuatro.
Ahora, nos preparamos para la última semana de la temporada y, una vez más, nos encontramos ante la grata sorpresa de que habrá tres reuniones y un total de 24 carreras.
El plato fuerte de la semana será el clásico Año Nuevo, en el cual medirán fuerzas algunos de los mejores caballos del patio. De eso hablaremos en nuestra próxima entrega.
Por lo pronto, hay que registrar el hecho de que el entusiasmo no solo ha alcanzado a los profesionales de la hípica, sino a buena parte de los aficionados.
Tanto así, que alguien nos decía que está ansioso de que llegue el 2012 con el propósito de ver, lo que a su juicio, será el duelo del año: “Portantina” vs “Amor de Palacio”.
Es un enfrentamiento que en algún momento del año debe darse, siempre y cuando ambas yeguas mantengan sus condiciones y sigan compitiendo en nuestro medio.
Estas yeguas pudieran reeditar las ya conocidas confrontaciones entre productos nacionales e importados.
“Amor de Palacio” no conoce la derrota y dentro de su palmarés tiene una victoria alcanzada fuera del patio. Por su parte, “Portantina” viene de imponerse a las mejores yeguas de la región en la Copa Dama del Caribe.
Sin lugar a dudas es un enfrentamiento que los hípicos se merecen y que puede ser una excusa para volver a llenar las gradas, eso sí, con una promoción inteligente y bien pensada.