Los nadadores que impongan récords mundiales en el futuro deberán someterse a pruebas para detectar el uso de Eritropoyetina (EPO), indicó ayer la Federación Internacional de Natación (FINA). La FINA hizo su anuncio al término de una reunión de tres días de su Comité Ejecutivo en Punta del Este.
La FINA introdujo pruebas selectivas fuera de la competencia para detectar EPO en junio y también realizó algunos exámenes de orina y sangre para buscar esa sustancia prohibida durante el campeonato mundial en piscinas de 25 metros.