Unos 3,000 indígenas emprendieron ayer el regreso a sus comunidades campesinas, algunas horas después de haber firmado un convenio con el presidente Jamil Mahuad mediante el cual se congela el precio de los combustibles hasta junio del 2000.
Las partes llegaron a un acuerdo esta madrugada, después de dos días de movilización en los que se registraron incidentes con la policía y miembros del ejército que intentaban impedir el paso de los indígenas a la capital.
La actividad laboral se restableció hacia las 08H00 de la mañana (13H00 GMT), cuando 100,000 buseros, 60,000 camioneros y los taxistas de Quito y Guayaquil, salieron a trabajar, mientras que unos 5,000 indígenas que habían protagonizado la "Toma de Quito", abandonaron la ciudad pacíficamente y en medio del júbilo.
La salida de los nativos de Quito fue ruidosa y se cumplió en camiones y autobuses que realizaron una "despedida" por las calles del centro durante la cual hicieron sonar pitos y sirenas, mientras lanzaban gritos de victoria y hacían ondear banderas ecuatorianas. Los quiteños los despidieron con aplausos y gestos de amistad.
También el gobierno derogó ayer el estado de emergencia y de movilización de las Fuerzas Armadas (Ejército, Fuerza Aérea, Marina y Policía) que había sido impuesto el miércoles para controlar eventuales alteraciones del orden público.
La oficina de prensa de la Presidencia informó que Mahuad, tras diez horas de diálogo con 75 dirigentes indígenas en el Palacio de Carondelet (sede del gobierno) en el centro colonial de Quito, suscribió un acuerdo de nueve puntos con el que se puso fin a la protesta.
Por su parte, el dirigente Ricardo Ulcuango dijo "los movimientos sociales le hemos dado una última oportunidad al presidente Mahuad".
Agregó que "se mantendrán vigilantes" de que el gobierno cumpla sus promesas.
Al cabo de 11 días de un paro de transporte, el gobierno había accedido ayer en la tarde a congelar los precios de los combustibles hasta diciembre, derogando incluso una alza del 13% que intentó aplicar a partir de julio.
Sin embargo, Mahuad se vio forzado a extender el congelamiento por un año, una vez que miles de indígenas llegaron hasta unas 10 cuadras del Palacio de Gobierno. Mahuad recibió a 50 delegados indios con quienes suscribió de congelación del precio de la gasolina, y también el del gas de uso doméstico.
Una vez alcanzado el acuerdo, los indígenas anunciaron la elaboración de un plan para modernizar el Estado, una vez que el Congreso este mes rechazara un proyecto de privatización de las empresas públicas enviado por el gobierno.
El pacto con los nativos aparece firmado por el presidente Mahuad, el ministro de Gobierno Vladimiro Alvarez, el canciller Benjamín Ortiz y el presidente y el vicepresidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE), Antonio Vargas y Ricardo Ulcuango.