Juan Román Riquelme dijo ayer que no volverá a jugar en Boca Juniors, el popular club de sus amores y donde es uno de los máximos ídolos de la historia.
El habilidoso enlace de 34 años se presentó antes del arranque de la pretemporada de Boca Juniors y cuando parecía que se iba a sumar a los entrenamientos anunció esa decisión, un poco sorpresiva, ya que parecía que las negociaciones para que volviera a la institución “Xeneize” estaban bien encaminadas.

Pero Riquelme se mantuvo fiel a su palabra de no regresar a Boca, club con el que suspendió su contrato el 5 de julio, cuando el equipo perdió ante Corinthians de Brasil la final de la Copa Libertadores.
“No puedo cambiar mi decisión. A los hinchas de Boca los quiero, pero a Boca no vuelvo”, dijo Riquelme en una improvisada reunión con la prensa cuando se retiraba del predio, en el que poco después el equipo empezaba la pretemporada con su flamante y experimentado nuevo técnico Carlos “El Virrey” Bianchi.

Sobre su futuro, el exseleccionado argentino dijo que si tiene la posibilidad de jugar lo va a hacer, pero no dio ningún dato concreto.