Un flotilla de botes de exiliados cubanos zarpó ayer con destino a aguas internacionales frente a La Habana, para participar de una ceremonia en recuerdo de las 41 víctimas del hundimiento de un remolcador en 1994 por las autoridades de la isla.
Aproximadamente 60 personas abordaron los botes en Cayo Hueso, ayer tarde, y navegaron en las aguas de los estrechos de la Florida.
La ceremonia de ayer se planea realizar en el límite de las aguas territoriales cubanas, a unos 19 kilómetros de la costa del estado de la Florida.