El mano a mano entre la izquierda y la derecha en la primera vuelta de las elecciones municipales del domingo en Brasil dejó la definición de las alcaldías de las principales ciudades, entre ellas Sao Paulo y Rio de Janeiro, pendiente hasta el 29 de octubre.
Dos formaciones, el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) y el Partido del Frente Liberal (PFL, derecha) han sido los grandes protagonistas de estos comicios que han adelantado lo que puede ser la tendencia de las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre del 2002.
Aunque 11 capitales tendrán que esperar a la segunda ronda del día 29 para conocer los nombres de sus próximos gobernantes, los resultados del domingo han puesto de relieve un gran avance del PT en particular y de la izquierda en general en todo el país.
Sin duda, el cambio más radical lo ha experimentado Sao Paulo, capital financiera y feudo de los conservadores, que ha votado a la izquierda. Como reflejo de lo ocurrido en muchos lugares del estado, en la capital, la sexóloga Marta Suplicy, del PT, obtuvo el 38,01% de los votos, seguida de Paulo Maluf, del Partido Progresista Brasileño (PPB, derecha), con 18%.
Sólo Río de Janeiro, con la "petista" Benedita da Silva -cuya candidatura reunía tres avances considerables de las minorías: negra, mujer y de origen humilde nacida en una favela- no ha respondido a las expectativas depositadas en ella.
El actual alcalde de Río de Janeiro, Luiz Paulo Conde, del PFL, con el 34,69% de los votos, y Cesar Maia, del Partido Laborista Brasileño (PTB, derecha), dirimirán el pleito en la segunda vuelta.
De las ciudades con más de un millón de habitantes, el PT aparece a la cabeza con sus candidatos más votados en Belén, Goiania, además de Sao Paulo, y concurrirá a la segunda vuelta en Curitiba, y Recife.