La Copa de Naciones está cerca. Los jugadores que participarán en la misma tuvieron su primera prueba la noche del martes ante Cuba y fracasaron. Se perdió 3-0.
Errores.
Más allá de un buen o mal funcionamiento, los errores terminaron por pasar factura e influir directamente con el resultado y rendimiento del equipo.
Hasta el minuto 43 de la primera mitad, los cubanos a penas y habían gozado de una ocasión de gol. Cayeron las anotaciones y con ello la desconcentración; Panamá no volvió a ser el mismo.
Lentos en defensa.
Si algo venía caracterizando el proceso de Dely al frente de La Roja era el buen accionar defensivo. Los números lo dicen: cero (0) goles en contra en dos partidos disputados.
Pero el martes se cambió a los protagonistas de la zaga y la historia fue otra.
Ante Perú y El Salvador, la mayoría de los zagueros eran legionarios, ante Cuba -por no ser fecha FIFA- solo se pudo alinear futbolistas locales.
Los marcadores por los laterales, Leonel Parrish y Jean McClean, lucieron lentos, tanto a la hora de marcar como a la hora de ir al ataque.
En cuanto a Luis Moreno y Carlos Rivera, que hacían las veces de centrales, se vieron superados -sobre todo después de los goles- por la velocidad de los delanteros caribeños.
Sin ideas.
Nuevamente, el medio campo volvió a lucir parco y sin ideas.
En esta ocasión, el sistema de juego (4-1-4-1) daba para mostrar otras variantes, pero no fue así.
El juego por las bandas casi no existió. Las pocas veces que los jugadores lograron desbordar, los centros no llegaron a su destino.
En tanto, la transición del esférico por la zona media fue por enésima vez demasiado lenta. Los rivales cortaban las jugadas con facilidad y obligaban a recurrir al pelotazo.
Ataque nulo.
Edwin Aguilar arrancó como único jugador en punta, empero, el sistema jugaba a su favor, debido a que a sus espaldas contaba con jugadores de carácter ofensivo, como es el caso de Armando Cooper, Gabriel Torres y Alfredo Phillips.
Sin embargo, se crearon pocas situaciones de gol, siendo la más destacada una de Carlos Rivera en la segunda parte.