Colombia, que contra Ecuador cosechó su cuarto empate consecutivo sin goles, tendrá un difícil rival para intentar romper su sequía goleadora, aunque los franceses también se encontrarán con una defensa difícil, y dos baluartes, Mario Yepes, del Nantes, e Iván Córdoba, del Inter.
Y es que, como afirma el técnico colombiano Francisco Maturana, “es como ver un vaso servido a la mitad. Hay quien dice que está medio lleno y otro piensa que está medio vacío. Es cuestión de cada uno”.
Para Jacques Santini, el técnico francés, la cosa está muy clara y lo que más le preocupa es la defensa colombiana, como reconoció este martes en la rueda de prensa previa al partido.
“Lo que destacaría del equipo colombiano es todo su sistema defensivo, con hombres que juegan en el extranjero, como Yepes y Córdoba, que por algo es el capitán, y que me recuerdan la seriedad de los defensas argentinos”, afirmó Santini.
El capitán francés Marcel Desailly piensa que Francia debe imponer un ritmo rápido para no caer en la cadencia que suelen emplear los sudamericanos. “Pese al calor, debemos acelerar el juego”, indicó el defensa galo en rueda de prensa.
Aunque lo más importante para Francia es empezar bien la competición y no caer en las prisas que les asfixió en el pasado Mundial tras comenzar perdiendo con Senegal.
“Esta es una fase matemática y cada partido cobra importancia. La dinámica reposa sobre resultados y es importante comenzar bien. Francia representa una motivación para muchos equipos como se demostró en el pasado Mundial con Senegal, Uruguay y Dinamarca”, indicó Santini.
Francia llega a la Copa de las Confederaciones sin algunos de sus mejores hombres como Zinedine Zidane y Claude Makelele, retenidos por el Real Madrid en la Liga española, además de David Trezeguet, Patrick Vieira y Emmanuel Petit, que arrastraron una temporada con lesiones y prefirieron reposar.
Por su parte, Colombia acude con las bajas de Jairo Castillo y John Javier Restrepo, cuya ausencia está motivada por sus compromisos de la Copa Libertadores.
La defensa con Oscar Córdoba, ex guardameta de Boca Junior, Yepes, Iván Córdoba, Gonzalo Martínez (Nápoles) y Gerardo Bedoya (Rácing) es la mejor baza para poner nerviosa a Francia.
Yepes, que juega en el Nantes francés, conoce bien al equipo galo, pero no le teme. “Tendrán más presión que nosotros y también su entrenador, Santini, que vuelve a la ciudad en la que era técnico antes de pasar a la selección. Ellos tienen la obligación de terminar con la imagen que trajeron de Corea del Sur. Son intrínsecamente mejores, pero el partido será difícil para las dos formaciones”, explicó.
Pero Pacho Maturana, el técnico colombiano, sabe que Colombia también tiene una presión añadida, además de terminar con su sequía goleadora.
“Tenemos la responsabilidad de representar a América, como campeones del continente. Respetamos a Francia, pero nosotros debemos salir a defender el fútbol de nuestro continente”, indicó. La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) puso en marcha junto con las autoridades francesas un dispositivo de seguridad “discreto pero eficaz” con ocasión de la Copa de Confederaciones de fútbol que se desarrollará en París, Lyon y Saint-Etienne del 18 al 29 de junio.
“El fútbol debe ser una fiesta y no queremos dar la impresión que los equipos viven en lugares atrincherados”, señala la FIFA.
La FIFA toma como ejemplo el caso del equipo de Estados Unidos que será albergado en un hotel del centro de Lyon, normalmente abierto al público.
“El dispositivo es menor que el de una Copa del Mundo ya que sólo son tres ciudades”, señala Walter Gagg, director de la competición, también a cargo de la seguridad.
Los 80 representantes de la FIFA que participan en la organización en Francia se muestran “satisfechos” de la organización francesa, “con un rodaje debido a la Copa del Mundo de 1998”, aunque “existen todavía pequeños problemas a arreglar al inicio del torneo”. Por primera vez, el apretón de manos entre los jugadores de los equipos rivales al final del partido será parte integrante del protocolo oficial en la Copa de las Confederaciones de fútbol, organizada en Francia del 18 al 29 de junio.
Este “gesto protocolario final” garantiza que el orden reine al final del partido y es también un llamado a la deportividad de los aficionados a quienes se les recuerda que la competición es un juego donde el respeto del rival y de los árbitros prima.
La Federación Internacional de Fútbol (FIFA), “consciente del impacto del deporte, y en particular del fútbol, en la lucha contra el racismo y la violencia, es un deber poner todo en marcha para erradicar esta plaga de la sociedad y del fútbol”.
Destacados jugadores, como el francés Zinedine Zidane y el brasileño Ronaldo, no participan en la Copa de Confederaciones de este mes porque siguen jugando para sus clubes españoles.
“El calendario votado por el Congreso de la FIFA en 2000 y aplicado desde 2002 marcó fechas específicas para los equipos nacionales desde el 15 de junio hasta finales de julio”, dijo Blatter en rueda de prensa.