Francia volvió a recuperar en su estadio el prestigio de campeona del mundo al derrotar con claridad a una selección de Portugal (4-0) que se mostró muy alejada del nivel de juego demostrado durante la pasada Eurocopa.
El objetivo anunciado por el seleccionador Roger Lemerre era rectificar los errores cometidos contra España y los galos salieron con su habitual solidez de defensiva. En el banquillo se quedó Nicolás Anelka, con problemas en un ojo, pero jugaron muchos de los campeones de Europa.
Antonio Oliveira no dio la oportunidad al jugador del Atlético de Madrid Hugo Leal, y colocó a Figo con plena libertad y un solo punta, el ex deportivista Pauleta.
El partido empezó con intensidad pero lejos de las áreas, sin ocasiones en las áreas de ninguno de los dos equipos.
A los cinco minutos se produjo el primer disparo a portería en una incursión por la banda derecha de Concienciao que probó suerte, pero un atento Barthez detuvo el lanzamiento.
Los dos equipos trataban de tocar pero ninguno de ellos creaba ocasiones claras de gol. En el minuto 16, Wiltord aprovechó un balón rechazado por la defensa lusa y su disparo sorprendió a Quim convirtiéndose en el 1-0.
Con el marcador en contra Portugal se vino abajo, dejó el balón a los franceses y se limitó a defenderse. Francia encontró el mejor momento para hacer su juego, tranquilo y sosegado el equipo de Lemerre buscó las oportunidades.