Hace algo más de un mes Francisco Rodríguez era un pitcher totalmente desconocido que trataba de abrirse paso en las menores. Hoy puede presumir a los 20 años que ha ganado una Serie Mundial.
"Son las cosas del destino"", señaló el relevista venezolano mientras trataba de descorchar una botella de champán en medio de las celebraciones de la conquista del campeonato por los Serafines de Anaheim. "Nunca en mi vida me imaginé estar celebrando con este equipo, y que íbamos a llegar tan lejos"", añadió a la AP.
Rodríguez, ó K-Rod como los fanáticos de los Serafines lo han bautizado, cumplió otra faena de alto vuelo en el séptimo juego. Se encargó de lanzar el octavo episodio, sacando los tres outs mediante la ruta del ponche, otorgando una base por bolas a Barry Bonds que no hizo daño.
Las credenciales de Rodríguez en un mes en las mayores son extraordinarias. Ganó cinco juegos y perdió uno. Fue el pitcher más joven en ganar un juego -el segundo- del Clásico de Otoño, a los 20 años y 286 días.