Cuando Terry Francona se convirtió en manager de los Indios, sabía que tomaba las riendas de un equipo con potencial.
Sus lazos con la organización -él y su papá llegaron a jugar por la “tribu”, además de su experiencia en una gerencia dirigida por Mark Shapiro y Chris Antonetti- fueron parte de la historia, por supuesto. Pero Francona hablaba de las posibilidades que no veían los otros.
Francona destacaba el potencial de un roster que contaba con Jason Kipnis, el dominicano Carlos Santana, el venezolano Asdrúbal Cabrera, Justin Masterson y el quisqueyano Ubaldo Jiménez.
Luego, con la ayuda de los recién llegados Nick Swisher, Michael Bourn, Jason Giambi y Scott Kazmir, entre otros, Francona hizo del Progressive Field un gran lugar para jugar otra vez con alegría.