Al sur de Veraguas y en el cristalino golfo de Montijo, a 25 minutos de la costa, está la isla de Cébaco.
Esta isla de 80 kilómetros cuadrados no es conocida porque de las entrañas de ella surjan peloteros o deportistas de cualquier tipo.
Sin embargo, un joven de 17 años está dispuesto a demostrar lo contrario.
Freddy Castillo, uno de los pilares del cuerpo de lanzadores de la selección juvenil de Veraguas, que ha dado de qué hablar y sin lugar a dudas fue la diferencia en este torneo juvenil 2006, Copa José Antonio Checa.
Es un amante de este deporte, aunque nunca pensó conformar la selección de Veraguas, para él es un honor ser parte de la tropa india.
Castillo es amante de la pesca y la agricultura, aspectos de su vida contidiana en Cébaco.
Como buen isleño, su comida preferida es el pescado.
Freddy cuenta que una vez regresando del puerto de Mariato su bote se volteó, pero a base del esfuerzo logró sobrevivir.
El lanzador cuenta que en Cébaco no se juega béisbol de la forma más adecuada, pero de una forma u otra, se juega.
Para jugar béisbol y ser visto por los técnicos de Veraguas tenía que ir a jugar a Mariato.
Desde la isla a ese puerto se toma entre 15 a 25 minutos, dependiendo de la velocidad y fuerza del motor que tenga el bote.
La trayectoria más larga era cuando tenía que jugar en Santiago.