La última vez que los Packers vieron a Colin Kaepernick en persona, el quarterback de los 49ers era un meteoro fundiendo una defensa porosa. Cuando Green Bay visite a San Francisco para el duelo estelar de hoy (4:25 p.m.) en la NFL, más le vale a los Packers que su defensiva haya mejorado.
Kaepernick fijó un récord para quarterbacks en los playoffs al correr para 181 yardas en el triunfo de San Francisco 45-32 sobre Green Bay en la ronda de división de la pasada postemporada.
Green Bay, que tiene un mariscal efectivo llamado Aaron Rodgers, lució inepto a la hora de tratar de frenar a Kaepernick y la ofensiva de pistola.
El linebacker de los Packers, Clay Matthews, reconoció que la ofensiva de pistola “se convirtió en algo importante, y puede ocasionarte problemas porque te provoca incertidumbre''.
El coordinador defensivo de los Packers, Dom Capers, quiere que sus jugadores sean agresivos y ataquen a Kaepernick y los otros protagonistas de la ofensiva de los 49ers. Por supuesto, eso es más sencillo sobre el papel, tomando en cuenta que San Francisco cuenta con Frank Gore como running back, Vernon Davis como tight end y Anquan Boldin como wide receiver.
Rodgers en realidad es uno de los mejores quarterbacks a la hora de improvisar, y nadie lanza mejor cuando está corriendo, ni siquiera Kaepernick. Así que tiene la capacidad para mantener a raya a la buena defensiva de San Francisco, encabezada por los linebackers Patrick Willis, NaVorro Bowman y Aldon Smith.
Por su parte, Nueva Orleáns tendrá de vuelta a su entrenador Sean Payton, quien se perdió toda la campaña pasada por una suspensión por el programa del equipo de otorgar premios por lesionar a oponentes.
Los Saints perdieron sus cuatro primeros partidos de la campaña pasada y Payton no quiere que su regreso acapare la atención, especialmente con la visita de los Falcons.
“No me creo el cuento de que, ‘bueno, ahora que volvió el entrenador ellos van a volver a ser candidatos'. No hay ninguna evidencia en ese sentido'', comentó.