Deportes

Fuerte reventa de tiquetes


Llueve como pocas veces lo hace en esta ciudad. El aguacero me toma por sorpresa cuando voy llegando al nuevo gimnasio olímpico de la Universidad Tecnológica de Beijing, ubicado al sureste de la capital. En este recinto se realizarán, del 9 al 17 de agosto, las competencias de bádminton, un deporte muy gustado por los chinos.

Corro a protegerme bajo un puente de la calle Songyu Nan. A pocos metros del gimnasio. Al llegar me llama la atención ver que algunas personas sostienen en sus manos hojas en las que, en chino, dice: "Deseo comprar entradas". Esto me sorprende un poco ya que había leído en un periódico pekinés que la reventa está prohibida.

 

La temperatura, el domingo 10 de agosto estuvo a unos 26 grados centígrados, mucho más fresca de lo que suele ser en el verano. Por las grietas del puente se filtran goterones fríos que no acaban de salpicar mis sandalias. Todo en medio del correr de una brisa fresca como la que no sentía hace mucho tiempo.

A los diez minutos la lluvia empezó a bajar y lentamente la gente se fue enrumbando hacia el gimnasio. Solo había que cruzar la calle para encontrarse con el primer puesto de chequeo de entradas. Una voluntaria vestida de celeste anunciaba con un megáfono cuánto faltaba para que iniciara el evento y pedía a los asistentes que tuvieran su tiquete a mano para agilizar la entrada.

 

A su lado se encontraba, empapado, uno de los muchos policías uniformados que custodian el perímetro del recinto, ya de por sí protegido por una valla metálica de aproximadamente dos metros de alto.

Aún tenía que esperar a un amigo por lo que continué por unos minutos más bajo el puente. Cuando ya quedábamos muy pocas personas en el lugar, las miradas cómplices emergieron y con las miradas también lo hicieron las conversaciones en secreto y los tiquetes para la reventa.

 

Me quedé observando detenidamente el proceso de compra. Primero un muchacho pequeño y delgado con camisa blanca sacó de su pantalón un sobre mediano. Dentro del sobre había varios tiquetes olímpicos. El hombre se notaba un poco nervioso y en cuanto se le acercó el primer cliente se apartó un par de metros hacia atrás y guardó los tiquetes para no crear alboroto.

Luego, debido a la insistencia de un par de personas sacó nuevamente el sobre y un grupo lo rodeó, de modo que no me permitía ver lo que sucedía.

 


fecha edicion
old id
399881
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América