Al menos 13 personas murieron en el área de la ciudad mexicana de Tijuana, en la frontera norte del país, luego del paso de tormentas que obligaron a declararla zona de desastre, dijeron ayer lunes funcionarios.
Los meteorólogos advirtieron que las tormentas aún no se han acabado, y dijeron que vienen más hacia el área.
El Servicio de Protección Civil dijo que seis personas murieron el domingo en Tijuana, entre ellas una mujer y sus cuatro hijos, quienes fueron arrastrados por una corriente de agua que convirtió un camino en un violento torrente.
Las otras víctimas se produjeron en la localidad costeña de Rosarito, en donde funcionarios locales señalaron que uno de los fallecidos era una turista australiana, de la que no pudieron dar su nombre.
"Estamos en estado de máxima alerta", dijo el director general del Servicio de Protección Civil, Ramón Ojeda Mestre, quien añadió que el gobierno federal envió 600 soldados para ayudar en las tareas de rescate.
La violenta tormenta que afectó el domingo a la zona norte del estado mexicano de Baja California dejó sin hogar a más de 300 personas y dañó numerosas casas, especialmente en los arrabales pobres.
La serie de tormentas que azotaron la región se dijo que están asociadas al fenómeno climático El Niño, que altera las pautas climáticas del planeta al desviar la corriente de altura de el chorro.
Martín Déllez, del Servicio Nacional de Meteorología, informó que ayer lunes caía una ligera lluvia sobre la zona, pero que habían "grandes posibilidades" de que se desencadenen más tormentas del miércoles al jueves.
"Dadas las condiciones, diría que hay muchas posibilidades de otra tormenta fuerte", dijo Déllez, quien añadió que el servicio tendrá el martes una mejor idea de lo que viene.
En el otro lado de la frontera, el gobernador de California, Pete Wilson, pidió al presidente Bill Clinton que declare zona de desastre varias partes de su estado, a causa de las intensas lluvias y fuertes vientos que lo azotaron la semana pasada.