Deudas millonarias de los clubes hacia sus futbolistas ponen en peligro el reinicio del fútbol argentino previsto para este fin de semana, tras sucesivas postergaciones y unos dos meses y medio de inactividad.
"Todo está igual o peor que ayer", declaró Sergio Marchi, líder de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), el sindicato de los jugadores que el viernes declaró el paro. "No tenemos ninguna visualización de que este conflicto se vaya a resolver".
La llave para desactivar el paro es que los clubes cancelen las deudas. Pero para eso hace falta dinero, algo que escasea en la mayoría de las instituciones con sus arcas vacías y deudas de hasta cuatro meses a sus trabajadores.
"Hay que respetar la decisión de agremiados, nos ponemos en lugar de los compañeros que no cobran su dinero", destacó el capitán de River Plate, Leonardo Ponzio.