EL DELANTERO Germán Hornos, jugador del Sevilla de España y quien actuaba a préstamo en el Valladolid, seguía internado ayer domingo en una sala de cuidados intensivos, tras un accidente de tránsito que sufrió el sábado en la madrugada.
Fuentes del hospital que pidieron no ser identificadas dijeron que el jugador de 22 años se encuentra ``estable"" y que ahora ``hay que esperar su evolución"".
El automóvil que conducía Hornos chocó contra varios árboles, tras salirse de la ruta. También se indicó que el parte médico sobre su evolución será entregado únicamente a los familiares del futbolista.
Un total de nueve jugadores de Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay y Uruguay pugnan por el título de Rey del Fútbol 2004, a falta de cuatro días para cerrar la encuesta anual que organiza el diario El País, de Montevideo.
Los periodistas se han inclinado por tres jugadores de Argentina (Luis González, Javier Mascherano y Carlos Tévez), los brasileños (Leo, Elano y Robinho), de Colombia (Carlos Henao), de Paraguay (Saturnino Cardozo) y de Uruguay (Diego Lugano).
Los médicos reiteraron que existe la posibilidad de llevarlo a un centro especializado de Estados Unidos o Inglaterra si la condición no registra avances.
La Fiscalía estableció que el revólver con el que dos asaltantes dispararon contra el estratega Luis Fernando Montoya está registrado a nombre de un policía, esposo de la mujer que confesó integraba la banda.
"El policía aceptó que sí era su arma, pero aseguró que ella (su esposa) no tenía por qué tenerla en su poder, ya que él la dejaba siempre en su casa".
Luz Dary Yepes, de 31 años de edad, señalada por las autoridades como presunta jefe de la banda y esposa del policía cuya identidad se mantiene en reserva, confeso a los investigadores ``nosotros no sabíamos quién era (Montoya) pero si fuimos nosotros (autores del asalto)".
Montoya, ex técnico del Once Caldas, último campeón de la Copa Libertadores, recibió dos disparos cerca de la oreja izquierda que lo dejaron cuadripléjico.
El asalto se produjo el pasado miércoles, cuando la esposa de Montoya, Adriana Herrera, regresaba a su casa ubicada en la población de Caldas, cerca a Medellín. "Yo llegaba a la casa después de hacer unas compras para unos niños pobres. "Los hombres se me lanzaron y nos exigieron la plata, Luis Fernando introdujo una mano en el bolsillo y el tipo seguramente pensó que iba a sacar una arma y le disparó", precisó Herrera a la prensa.
"Le pido a Dios que los perdone. Yo los perdone, no guardo el menor rencor pese al inmenso daño que le causaron a un hombre demasiado bueno", dijo llorosa Adriana Herrera.
"Cuando me acerco a Luis Fernando abre los ojos, trata de sonreír, mata el ojo (guiña) y se pone a llorar. Le cayeron dos lágrimas", relató Herrera en la clínica Las Américas de Medellín.
"Trato de darle fortaleza, yo se que mi Dios nos va ayudar, dijo Adriana.