La cuarta derrota de Miami en los últimos cinco partidos y el paupérrimo balance de 9-8 en los primeros 17 partidos ha terminado de disparar las alarmas en Miami. Tanto que a la conclusión de la derrota ante los Mavericks, se celebró una reunión sólo de jugadores para intentar arreglar la situación. Spoelstra, el entrenador de los Heat, quedó al margen de este cónclave.