Zach Lavine, de Minnesota, revalidó su título como rey de las clavadas en la NBA, tras imponerse en la final a Aaron Gordon, de Orlando, con cuatro evaluaciones perfectas de 50 puntos.
Lavine y Gordon libraron un apretado y espectacular duelo en los primeros dos intentos de la ronda final. Hicieron falta dos rondas de desempate para definir al ganador.
"Tuve que recurrir a la excelencia de la excelencia de la excelencia", dijo Lavine, quien el viernes consiguió también el premio al Jugador Más Valioso del Desafío de Estrellas en Ascenso.