El acumulado del 5 y 6 subió a B/.358, 439.59 ayer, después que se produjeran aciertos de cinco y seis llaves.
Se informó que lo ganadores de seis cobraron B/.406.30, mientras que los de cinco recibieron B/.8.80.
Las llaves favorecidas fueron: 5-6-1-(3-7)-6-5.
Fueron diecisiete ganadores de seis y 519 de cinco.
Al término de la reunión hípica de ayer se informó que hubo apuestas totales por el orden de los B/.93, 659.52.
La actividad hípica continúa esta tarde con la presentación de ocho competencias, incluyendo el clásico dedicado a la familia Delvalle, que es la primera carrera selectiva para determinar la representación panameña para el Clásico del Caribe.
Hoy, también deben ser ratificados los ejemplares inscritos para el Clásico Centenario de la Asamblea Nacional.
SIDA, el paludismo y la tuberculosis; y la prestación de servicios de salud (incluido el acceso a los medicamentos esenciales).
También definió objetivos que no son específicamente de salud pero que tienen un alto impacto sobre esta, como el acceso a los servicios de agua potable y saneamiento; y la reducción de la pobreza, el hambre y la malnutrición.
El abastecimiento de agua es un factor determinante en la calidad de salud. En América Latina y el Caribe un 11% de la población no tiene acceso a este recurso básico -un 31% en las áreas rurales-, y un 26% no accede a servicios de saneamiento.
Pero no todas son malas noticias. Algunos de los ODM están en vías de cumplirse en la región: entre 1990 y 2003 la mortalidad infantil bajó un 40%.
No obstante, estas mejoras no se han dado de igual manera en todos los países, ni entre diversos grupos sociales o regiones al interior de los países, lo que da razones para reconocer que la inequidad no ha sido superada.
El problema de fondo en estos países sigue siendo la falta de acceso y de equidad. El cumplimiento de los ODM requiere que América Latina y el Caribe se vuelvan más justas. En muchos de los aspectos vinculados con la salud, parece ser un horizonte aún lejano.
En la región hay menos de 2 médicos cada 1.000 habitantes. Además, por cuestiones de accesibilidad muchas personas no puedan llegar hasta ellos. En algunos países la cifra de médicos es muy inferior: 0, 25 cada 1.000 habitantes en Haití; 0, 76 en Bolivia; 0, 56 en Paraguay.
Peor es lo que sucede con las enfermeras, que deberían ser más que los médicos, puesto que son quienes funcionan de sostén -especialmente- de los pacientes internados. Hay 8, 2 cada 10.000 habitantes, en toda la región.
Las camas hospitalarias también son insuficientes. Eso significa que no todos los pacientes que las necesitan las tienen. Hay 1, 9 cada 1.000 habitantes. Aunque en El Salvador son apenas 0, 5 y en Guatemala 0, 7.
Y si la salud y el acceso a los servicios que la cuidan y promueven son derechos y objetivos a cumplir, también son condición de posibilidad del desarrollo global de las sociedades.
Pueblos con buena salud tienen mejores condiciones para trabajar, crear y crecer.