De seguro este año, las brujas de Monangrillo lanzarán su mejor conjuro para que los chicos de Manuel Rodríguez traigan el título.
La tropa de Herrera está lista y decidida para cambiar la historia y darle un título a una provincia que vive y muere por el béisbol.
Con más de 30 años sin probar el dulce sabor de ser campeones nacionales del béisbol juvenil, Manuel Rodríguez y su tropa intentarán enrrumbar la nave hacia tierra firme.
Rodríguez asegura quesu equipo es uno de los favoritos junto a Panamá Oeste y Chiriquí.
Tres armas
Para Rodríguez, el equipo que prepara es una combinación de bateo oportuno, lanzadores efectivos y defensa intensa. “Es un equipo de tres armas. Si la combinamos bien, seremos de peligro”, indicó.
Agregó que dentro del elenco hay siete jugadores que repiten del torneo nacional pasado y que la mayoría son chicos que vienen jugando junto desde la categoría intermedia.
“El roce nacional e internacional de estos chicos es de suma importancia a la hora de salir a jugar”, sentenció.