El italiano Stefano Garzelli (Acqua e Sapone) se ha proclamado vencedor final de la 45 edición de la Tirreno-Adriático, cuya séptima y última etapa se ha disputado entre Civitanova Marche y San Benedetto del Tronto, 164 kilómetros y con triunfo al esprint del noruego Edvald Boasson Hagen, del Sky.
La victoria de Garzelli, veterano corredor varesino de 36 años que ganó el Giro de Italia en 2000, fue muy ajustada, ya que al final se impuso con el mismo tiempo que el anterior ganador, el italiano Michele Scarponi.