El estadounidense Tyson Gay protagonizó la carrera más rápida de la historia al ganar los 100 metros de las pruebas de selección olímpica estadounidense en 9,68, aunque lo hizo con un viento ilegal a favor de 4,1 m/s.
El campeón mundial voló en Eugene (Oregón) y mandó un aviso a los que se presumen sus dos grandes rivales en los Juegos Olímpicos de Pekín.