El galés Ryan Giggs, entrenador-jugador del Manchester United, se despidió ayer como futbolista de su hinchada en Old Trafford en el partido que enfrentó a su equipo con el Hull City, aplazado de la trigésimo cuarta jornada de la Premier y que concluyó con victoria local por 3-1.
Giggs, que asumió el cargo de entrenador del United el pasado 22 de abril, salió al terreno de juego del Old Trafford en el minuto 70 del partido, en el lugar de Tom Lawrence y ya con 2-1 en el marcador.
La ovación a Giggs, de 40 años, se pudo sentir en todo el estadio. El galés ha completado, a lo largo de su carrera, casi un millar de partidos con la camiseta roja del Manchester, con el que ha anotado 168 tantos.
Giggs fue uno de los protagonistas de un encuentro en el que el Manchester apuró sus escasas opciones de entrar en la próxima Liga Europa.