EMANUEL "MANU" Ginóbili, figura descollante del seleccionado argentino de basquetbol que obtuvo el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas-2004 y destacado jugador de los San Antonio Spurs en la NBA, se consolidó como la gran figura del deporte argentino en el plano internacional.
En una temporada marcada por la cita ecuménica olímpica, Ginóbili se destacó como uno de los artífices en la conquista argentina en Atenas, con capacidad de liderazgo, mentalidad ganadora y talento al servicio del equipo.
Ginóbili fue nombrado el mejor jugador del certamen olímpico, incluso por encima de otras estrellas como los norteamericanos Tim Duncan y Allen Iverson, el chino Yao Ming y el español Pau Gasol.
El escolta nacido en Bahía Blanca, de 27 años, también va en camino de ganarse un lugar dentro de las leyendas del deporte albiceleste, junto a nombres como los de Diego Maradona (fútbol), Juan Manuel Fangio (automovilismo), Guillermo Vilas (tenis), Carlos Monzón (boxeo) y Roberto De Vicenzo (golf).
Ginóbili, además, se ganó un lugar en la NBA, y después de dos años en los San Antonio Spurs, que incluyeron la conquista del título en la temporada 2002-2003, renovó su contrato por seis años más, con una salario global de 52 millones de dólares, la mayor cifra pagada a un deportista argentino en toda la historia.
Zurdo, dueño de una ilimitada capacidad creativa en el ataque, Ginóbili recuperó la titularidad en el quipo que conduce el exigente Gregg Popovich, y en esta temporada, con Tim Duncan como líder del equipo y el respeto que el argentino supo ganarse.
Además del oro en Atenas y un título en la NBA, Ginóbili también fue campeón de la Copa Italia, la Liga italiana y la Euroliga con Kinder Bologna (2000-2001) y obtuvo la medalla de plata en el Mundial de Indianápolis-2002.