Torcer la ropa. En nuestros tiempos proliferan las máquinas lavadoras, pero antes era común lavar a mano y todavía hay lugares donde sigue haciéndose. Cuando se lava a mano la persona que lava tiene que exprimir la ropa haciéndola girar sobre sí misma para expulsar el agua que contiene después de enjuagarla. Esa forma de exprimir se llama torcer la ropa. Cuando se lava a máquina la fuerza centrífuga de la lavadora se encarga de esa labor, se encarga de exprimir. Sin embargo hay quienes creen que exprimir y torcer son sinónimos y es frecuente oír decir: tengo la lavadora dañada: lava, pero no tuerce o esta lavadora no tuerce bien y deja la ropa mojada. Es un caso más de persistencia de palabras viejas para nombrar funciones nuevas.
+De su libro 'La herramienta más usada'.