Plumas. Desde el siglo VI hasta el XIX las plumas de las alas de aves grandes como los gansos, cisnes o pavos fueron usadas para escribir. Después se empezaron a fabricar instrumentos de diversos materiales para el mismo fin. A ellos se les siguió llamando plumas porque realizaban el trabajo de las plumas propiamente dichas.
Entre nosotros se suele decir abre la pluma o cierra la pluma cuando deberíamos decir abre el grifo o cierra el grifo.
La palabra pluma, aunque el Diccionario de la Real Academia reconozca su uso en Colombia, Cuba, Panamá y Puerto Rico como sinónimo de grifo, no hay ninguna necesidad de usarla en este sentido.
Lo correcto es decir abre el grifo o cierra el grifo o también abre la llave o cierra la llave.
*De su libro 'La herramienta más usada'.