El gobierno dijo ayer que "no tiene nada que reclamar" a ningún país de Europa por la reciente detención en Italia de un oficial retirado del ejército acusado por la muerte de una joven franco-argentina en 1976, durante la represión militar.
"Argentina no tiene pretensiones de ejercer su jurisdicción porque ya la ejerció", dijo el ministro de Justicia Ricardo Gil Lavedra, al referirse a la situación del mayor retirado Jorge Olivera, de 50 años, y que además es abogado.
"Argentina ya ha aplicado su ley con respecto a Olivera y por eso no tiene nada que reclamar", agregó el ministro en reunión de prensa.
Agregó que Olivera ya ha sido juzgado en este país por violaciones a los derechos humanos "y que obviamente, la circunstancia de que ha sido juzgado acá puede ser un elemento que haga a su defensa, nada más".
Olivera fue procesado en 1987 por la cámara federal de Mendoza, en una causa por la desaparición de un joven.
Al igual que otros militares, fue beneficiado por leyes exculpatorias que el Congreso dictó tiempo después.
La Justicia francesa pidió este la extradición de Olivera, luego de una orden de captura internacional solicitada por el juez de instrucción parisiense Roger Le Loire, que investiga la desaparición de franceses durante la dictadura.
Jorge Olivera permanecerá varios meses en la cárcel romana de Regina Coeli, en espera de que se estudie la extradición solicitada por Francia, anunció a la AFP su abogado, Carlo Longari.
"Está tranquilo y sereno.Lo tratan bien, está en una celda solo y por ahora no hemos decidido nada.No vamos a pedir el arresto domiciliario", afirmó el letrado.