El Gobierno de México anunció ayer que "se abstiene de responder de forma alguna" a las críticas formuladas ayer por el presidente de Cuba, Fidel Castro, "por cortesía" ante su próxima vista al país latinoamericano.
Durante un discurso pronunciado ante más de 30.000 personas, Castro criticó a sus homólogos de El Salvador, Francisco Flores; México, Ernesto Zedillo; y al jefe del Gobierno de España, José María Aznar, por la declaración de condena al terrorismo de ETA aprobada en la X Cumbre Iberoamericana de Panamá.
Castro calificó el proyecto de "ominoso y excluyente" y aseguró que la ponencia de Flores sobre terrorismo "fue previamente cocinada por el Gobierno de España" y "secundada de inmediato por el presidente de un México diferente, hoy regido por los intereses del Tratado de Libre Comercio con su vecino del norte".