El Málaga remontó un gol encajado nada más comenzar el partido y se impuso por 2-1 al Amica Wronki polaco, al que pudo doblegar con más amplitud si hubiese aprovechado algunas de las claras ocasiones que tuvo en la segunda mitad.
El conjunto que dirige Joaquín Peiró fue fruto del infortunio, porque, prácticamente en la primera acción del encuentro, se vio en desventaja. Fue un disparo a puerta Dawidowski que cambió de trayectoria después de rebotar en Krol y sorprendió a Pedro Contreras.
El conjunto malacitano, no obstante, tuvo arrestos para sobreponerse y fue creando ocasiones de gol, la primera en el minuto 8, cuando el uruguayo Darío Silva remató a placer de cabeza, fuera, un centro de Manu.
El Málaga vio recompensado su empuje en el minuto 39, en una jugada a balón parado; una falta directa que lanzó Darío Silva, el balón se estrelló en la cruceta derecha de la meta polaca y remachó Romero, de cabeza, para anotar el primer gol y la igualada.
Tras el descanso, el conjunto de Joaquín Peiró se mostró muy superior al equipo visitante y dispuso de tres claras ocasiones para encarrilar la eliminatoria, pero tan sólo aprovechó una. Fue en el minuto 69, como consecuencia de un perfecto centro de Manu que el panameño Julio César Dely Valdés cabeceó a la mallas.
Dely Valdés, de esta forma, se reconcilió con una afición que le había censurado tres minutos antes, cuando desaprovechó otra oportunidad, también tras un centro de Manu que le dejó solo casi bajo palos y que remató fuera.