SUS GOLES hacen eco en todo el continente. En Colombia, es el ídolo del Cúcuta Deportivo; para los comentaristas de la cadena internacional Fox Sports, es el "Ratón Pérez"; para Panamá, representa la esperanza de nuestra delantera para la próxima eliminatoria.
Blas Pérez se sigue dando a conocer por sus goles, todos importantes y que son sinónimo de campeonatos. Así comenzó su racha de títulos con el Deportivo Cali, club con el que salió campeón de la Copa Mustang II, 2005 y subcampeón del Apertura 2006.
Mientras que con Cúcuta levantó el título del Finalización 2006 y espera repetir la misma proeza en la Copa Libertadores de América.
La noche del martes, el ariete, oriundo del popular barrio de Villa Guadalupe en San Miguelito, marcó otro "golazo", que puede significar el pase de su equipo a las semifinales del torneo continental. Falta el partido de vuelta.
Corría el minuto 89 cuando Pérez recibió el balón dentro del área, burló al arquero y de cabeza mandó la pelota al fondo de la red, para levantar de sus asientos a los más de 40 mil aficionados que vieron el partido en vivo en el Estadio General Santander de Cúcuta y, por qué no, a los panameños, que lo siguieron por la televisión por cable.
"Fue importante la victoria, se dio lo que queríamos y con una ventaja de dos goles es bueno", comentó ayer el delantero vía telefónica desde la ciudad de Cúcuta, donde hoy debe afrontar un importante partido ante el Independiente Medellín, por los cuadrangulares finales del fútbol colombiano.
"La gente está contenta, esto lo viven acá como si fuera un mundial, alegres; celebraron mucho ayer (martes), pero no hay mucho que celebrar, porque todavía no hemos ganado nada", añadió.
Pérez señaló que terminó con un espasmo, por lo que es duda para el choque de hoy ante el DIM.
La carrera de Blas no tiene techo, a sus 26 años, y con 78 goles marcados con clubes colombianos, su rostro refleja la cara de un chico que quiere dar un salto cuántico. El que se puede cristalizar al final de la presente temporada, porque cada día son más las ofertas por el cañonero de Panamá.
Goleador natural
La escena se repite casi siempre, el goleador con los brazos en alto, mira al cielo para festejar.