La cuarta versión del torneo de tenis panamá Open atrajo a raquetas profesionales de diversas partes del mundo, entre estos, el ecuatoriano Emilio Gómez, primogénito del tenista profesional Andrés Gómez, una de las leyendas del tenis latinoamericano que en 1990 logró la hazaña de llevarse el Roland Garros ante Andre Agassi.
Gómez, de tan solo 19 años de edad, compite desde los 5 años, lo hace de forma deportiva desde los 9 años, cuando su padre lo inscribió en una escuela de tenis en Quito, Ecuador, y desde ese momento, la sangre del tenis comenzó a fluir en sus venas con más tenacidad.
“Lo único que mi padre me dice es que siga adelante aunque las cosas no salgan bien, porque este deporte no es nada fácil”, indicó Gómez haciendo referencia a los consejos que le da su papá de 50 años de edad.
Gómez, quien fuera eliminado en la segunda ronda de sencillos por el tenista italiano Federico Torresi, afirmó que este torneo “fue muy exigente, ya que el nivel de los competidores es bastante alto y tratamos de hacer el mejor esfuerzo posible”.
Uno de los sueños de este tenista ecuatoriano es poder llegar a una final del Roland Garros y poder igualar la hazaña de su padre, que derrotó al estadounidense Andre Agassi, al tiempo que destacó que el camino hasta allá es bastante difícil y sabe que eso no pasa de la noche a la mañana, por lo que está en constante esfuerzo para sumar puntos en el ranking mundial y llegar a las altas esferas de la Asociación de Tenis Profesional (ATP).
La próxima cita de esta promesa del tenis latinoamericano es en México, donde competirá en otro torneo clasificatorio parecido al que acaba de efectuarse a cabo en Panamá.
Hay que destacar que Gómez en dobles ha hecho mancuerna con su compatriota Julio Campozano y han conseguido varios campeonatos en Ecuador, y de igual forma, ha hecho mancuerna con Roberto Quiroz, con quien logró ganar el “Futuro 22” de Baurú, Brasil, el año pasado.