La Corte Suprema de Florida revocó ayer, en decisión dividida, un fallo previo contra el vicepresidente Al Gore, y ordenó un recuento manual de votos que podría dar al candidato demócrata la presidencia de Estados Unidos, revirtiendo el resultado previo de la elección en este Estado.
Mientras que la campaña del candidato republicano George W. Bush dijo que apelará ante la Corte Suprema de Estados Unidos el dictamen de la Corte de la Florida.
Al enfatizar en el hecho de que la decisión de la Corte de la Florida estuvo dividida por 4-3 votos de los jueces, el portavoz de Bush, James Baker, describió el dictamen como "inconsistente con las leyes de la Florida, con las leyes federales y con la Constitución de Estados Unidos".
Los siete magistrados votaron cuatro contra tres a favor de la solicitud de Gore, dijo el vocero de la corte, Craig Waters.
La corte ordenó además atribuir a Gore otros 215 votos legales a su favor hallados tras un recuento manual en Palm Beach, y otros 168 en Miami-Dade, reduciendo así a 154 la ventaja de Bush, quien había sido certificado ganador de Florida por 537 votos.
Ordenó al juez Sanders Sauls, quien el 4 de diciembre había rechazado la impugnación de Gore contra el resultado de la elección, que proceda de inmediato a un recuento manual de los aproximadamente 9,000 votos dudosos que no pudieron ser leídos por las máquinas de escrutinio en el condado de Miami-Beach.