Un tribunal de apelaciones ratificó anoche la decisión de la junta electoral del condado de Miami-Dade de poner fin al recuento de votos, se anunció oficialmente.
La decisión constituyó un duro golpe para las aspiraciones de la candidatura presidencial del demócrata Al Gore, que esperaba recoger los votos que necesita para neutralizar la ventaja de 930 sufragios que le lleva su rival, George W. Bush, en el escrutinio oficial.
Inicialmente, la junta electoral de Miami-Dade, el condado más poblado del estado de la Florida, había decidido recontar solamente los votos conflictivos, pero después decidió detener el recuento total debido a que no tendría tiempo para cumplir el plazo, que vence el próximo lunes.
El recuento en los otros dos condados, Broward y Palm Beach, continuará hasta el vencimiento del plazo.
Estos recuentos manuales son el factor que decidirá la victoria de Bush o de Gore en Florida, cuyos 25 sufragios electorales determinarán el ganador de las elecciones presidenciales.