Los hermanos Schumacher intentaron disipar cualquier idea de rivalidad entre ellos, pero la realidad es que el más joven Ralf puede obligar a Michael a esperar después del Gran Premio de Francia del domingo para lograr su victoria número 50. Michael estableció en la última carrera de Nuerburgring más allá de cualquier duda que primarán los aspectos deportivos más que los familiares.
Su ya conocido cambio de dirección en la partida del Gran Premio Europeo de Nuerburgring dejó a Ralf, al volante con su Williams, con pocas opciones y con las posibilidades de atrasarse, chocar contra la valla de concreto o contra su propio hermano.