El sieteañero Gran Duque se impuso por medio cuerpo sobre Gran Rojo en el Clásico Antonio R. Barceló, cronometrando 2:00:70 para la milla y tres dieciséis con Javier Santiago en la silla.
Al principio tuvo que luchar con Don Luis R en la primera mitad de la carrera, pero Santiago tuvo que echar el resto para mantenerlo al frente ante los ataques de una actuación muy mejorada de Gran Rojo, en los últimos ciento cincuenta metros. Este fue conducido por Edwin Castro.
A pesar de que puede decirse que esta no fue la mejor actuación de Gran Duque, demostró que tiene clase de sobra y pudo mantenerse al frente para ganar por segunda vez el Antonio R. Barceló, ya que lo había logrado en el 1999.
El ejemplar de siete años, que fue criado por el Haras Santa Isabel, carga con unos $37,680, que correspondían al primer lugar, de los $68,800 que tenía de premio.
Luego de la carrera el entrenador Ramón Morales negó comentarios en el sentido de que el ejemplar no estaba en las mejores condiciones. Morales dijo que estaría en conversaciones con el Dr. José M. Lázaga para someter el ejemplar a un descanso para luego prepararlo para el Clásico Confraternidad y los últimos dos clásicos del año.