El segundo partido de la fase de clasificación para el Mundial 2006 confirmó el mal momento que atraviesa la campeona de Europa, Grecia, que tras su sorprendente derrota ante Albania no pasó del empate sin goles contra Turquía, mientras que Inglaterra reaccionó con su triunfo en Polonia (1-2) y Francia rompió su mala racha con un triunfo corto y sin brillantez en su visita a las Islas Feroe (0-2).
La luz de Grecia se apaga. Los pupilos del alemán Otto Rehagel ya no sorprenden.