Dos escuelas de fútbol muy diferentes, un equipo con tradición y un inesperado "outsider", el talento de unos y el juego práctico pero eficaz de los otros, República Checa y Grecia se enfrentan hoy jueves en Oporto en una semifinal inédita de la Eurocopa de fútbol 2004, también la de las grandes sorpresas.
El ganador jugará la gran final, el 4 de julio en el estadio "Da Luz" de Lisboa, ante el anfitrión Portugal.
Pero, el encuentro en el estadio del FC Oporto se vaticina en los papeles sobre todo como el choque entre la mejor delantera (10 goles en 4 partidos) que se ha visto en la competición y la defensa más férrea, que se ha mostrado capaz de neutralizar y degastar a las más grandes estrellas del balompié europeo, y de apoyar el juego especulativo de un contragolpe que hasta ahora ha resultado letal.
República Checa quizás no sea la "locomotora" que asombró hace sólo algunos años atrás. Es un equipo menos compacto, sobre todo en defensa, pero con un sentido claro del juego colectivo y con individualidades brillantes capaces de desequilibrar y dar vuelta un partido en apenas minutos, como quedó demostrado ante Dinamarca (3-0) en cuartos de final, en que ahogaron y aniquilaron en el segundo tiempo, en apenas algunos minutos, a un rival con el que se habían respetado demasiado en la primera parte.
"Es un equipo muy difícil porque juega a la defensiva, con jugadores muy fuertes atrás. Koller y yo no tendremos muchos espacios para realizar nuestro juego", vaticinó Milan Baros, de 22 años, goleador del torneo con cinco dianas, la mitad de las convertidas por la única escuadra que ganó todos sus partidos.
Grecia vs Checa semifinal inédita
El ganador jugará la gran final, el 4 de julio en el estadio "Da Luz" de Lisboa, ante el anfitrión Portugal.