"La incorporación de Michael Hicks, Rubén Garcés, Jaime Lloreda y Max Gómez, completamente recuperado de su lesión en el tobillo, son piezas necesarias para aspirar a una buena posición en el premundial de Argentina que dará cinco pases al mundial de Estados Unidos", indicó anoche a su llegada al país el técnico Reggy Grenald. "El objetivo era conseguir uno de los cuatro cupos en el Centrobasket y los muchachos desafiaron todo para lograrlo. "Sólo una canasta "milagrosa" nos privó de luchar por los dos primeros puestos, porque Panamá con todo y la altura, los árbitros y el público en contra, jugó para ganar todos sus encuentros", agregó.
Grenald destacó la magnífica cohesión y química que hubo entre Leroy Jackson, quien al final resultó el campeón anotador con 139 puntos y Jair Peralta, el mejor en asistencia con 42. "Ambos fueron la bujía ofensiva del equipo que deberá prepararse mejor para el torneo de Argentina que es mucho más duro", dijo el estratega, al adelantar que las practicas del seleccionado se reactivarán este lunes en el Gimnasio "Roberto Durán".
"Estamos seguro que con la incorporación de canasteros de la talla de Hicks, Garcés y Lloreda, podemos nuevamente aspirar a un objetivo, o sea, lograr uno de los cinco cupos en juego". Para el técnico panameño, la altitud de Toluca, México, perjudicó en gran medida el desempeño de los jugadores grandes del equipo como Rafael Maldonado, Antonio García, Gonzalo Ortíz y Eric Cárdenas. "Tuvimos que aplicar otro sistema, rotando a tres delanteros, para darle el descanso a los postes. "Ellos cumplirieron a medias, porque la altura los afectó bastante" Panamá, a criterio del técnico, demostró que tiene el elemento humano para recuperar su prestigio en el baloncesto del área.
"Luchamos en el tabloncillo contra lo mejor que había y lo logramos de buena manera", manifestó. Grenald, en unión de Max Gómez, García, Maldonado y Jair Peralta, mostraron orgullosos la medalla de bronce conseguida en el Centrobasket. Es la tercera ocasión en que Panamá logra el tercer lugar en este tipo de eventos. Se obtuvo la presea de bronce en 1977 en Panamá; en 1993, en Ponce, Puerto Rico y ahora, en Toluca, México. El técnico hizo un llamado al gobierno y a la empresa privada de apoyar a este equipo, tanto en el aspecto económico como en lo psicológico, porque es importante dotarlos de las mejores herramientas para el futuro compromiso.