La llama de los Juegos Panamericanos se extinguió ayer. Para nuestros atletas las cosas no fueron color de rosa, dejando cada vez más en evidencia la crisis que sufre nuestro país, en temas de deportes de primer nivel.
En 17 días de competencias los nuestros vieron acción en 13 días y solo se pudo sacar una medalla de bronce, en el poco reconocido deporte de la esgrima.
Heroína.
La salvadora de los Juegos Panamericanos para los nuestros fue Eileen Grench, quien con un buen entrenamiento, fuera del país, logró ponernos en el medallero, aunque sea en el fondo de la tabla.
Grench celebró su medalla de bronce como si fuera el oro, pero no era para menos, porque hasta ese momento éramos un país más en la competencia.
La sablista dedicó la medalla a todo Panamá y dijo a 10 Deportivo que está segura de poder ganar una medalla en las Olimpiadas de Londres, el próximo año.
Los otros deportes.
Panamá asistía a Guadalajara con 49 atletas, repartidos en 13 disciplinas.
Además del momento efímero de alegría del bronce de Grench, Panamá falló en las demás disciplinas.
Los primeros en salir de competencia fueron Víctor González y Carolena Carlsten, en taekwondo.
La natación contó con sus dos mejores figuras, Diego Castillo y Edgar Crespo. Castillo no pudo pasar a ninguna final, mientras que Crespo llegó a la final de los 100 metros pecho, y terminó en el quinto lugar.
Así mismo fueron cayendo los representantes del pentatlón moderno, tiro deportivo, lucha, boxeo, bolos, equitación, triatlón, pesas y karate.
Lamentable.
Si en los deportes individuales se vio poco la luz, en el béisbol, única disciplina por equipo de Panamá en los Juegos, las cosas no cambiaron.
Terminamos de último, perdiendo los cuatro juegos y con sendas declaraciones del director a su llegada al país. Miguel Ibarra, técnico del equipo, denunció actos de indisciplina.