LA SERIE de escándalos que salpicaron al Tour de Francia 2007 ha obligado a pensar a la organización de la carrera en un nuevo modelo de competición, con otros planteamientos que corten el imparable deterioro de un deporte lastrado por el dopaje y por el conflicto con la Unión Ciclista Internacional (UCI) y que frenen la pérdida de aceptación popular que refleja las encuestas.
"Hoy existe la presunción de culpabilidad", dijo el director del Tour, Christian Prudhomme. Puede ser la frase del año, la que resume la situación actual y hasta que punto es capaz de despeñarse el ciclismo por el barranco del desastre y el descrédito. El Tour que empezó en Londres con la incertidumbre de que todos los corredores firmaran la carta ética de la UCI y finalizó en París tras días marcadas por las expulsiones y los positivos por dopaje, se apresura a salvar el negocio.
El ciclismo está enfermo, en una situación límite. Los acontecimientos acaecidos desde el 7 de julio ratifican el hecho. La carta ética se la saltaron a la torera algunos corredores, como el favorito inicial número uno, el kazajo Vinokurov, a la sazón ganador de la Vuelta 2006. Después de firmar su limpieza, abusó de la testosterona. Él y su equipo se fueron a casa, por la noche y por la puerta se servicio.
El doble escándalo de Rasmussen, con su doble regate a los controles sorpresa y su posterior expulsión del equipo por inventarse un viaje a México, recuperó la escena del Tour98, cuando el Festina protagonizó el primer gran escándalo de dopaje organizado, con registros policiales en el hotel y escenas de película de acción, impropias del deporte.
El experto antidopaje Werner Franke y el ciclista confeso Jörg Jaschke ponen en duda que la victoria de Alberto Contador en el Tour de Francia sea merecida.
En declaraciones a la cadena de televisión pública alemana "ZDF", Franke calificó la victoria de Contador del "mayor engaño en al historia del deporte".
El médico acusó a la UCI y a la Justicia española de haber firmado una especie de tratado para "encubrir todo y mentir".
Grito de auxilio
Las dudas, los testimonios y los casos de trampas colocan al deporte bajo la bota de la incredulidad.