Diez hombres armados con fusiles y ametralladoras tomaron por asalto en la madrugada de ayer una prisión situada en Praia Grande (litoral del Estado de Sao Paulo, sur de Brasil) y liberaron a 25 detenidos, informó una fuente policial.
Una persona resultó muerta tras la intervención policial en la prisión de Praia Grande, considerada de seguridad máxima.
"Se trató de una invasión cinematográfica y bien preparada, probablemente por profesionales", declaró a la prensa el comisario Alberto Corazza, que siguió de cerca la operación policial.
Tras la toma de la prisión, la policía llevó a cabo una inspección en la que se constató la ausencia de Aguinaldo Francisco, uno de los más grandes traficantes de droga de la región.
El grupo armado tomó por asalto la prisión a las tres de la mañana, tras un tiroteo entre guardias y delincuentes.
Mientras un gran camión fue incendiado en la entrada de la prisión, en el interior los detenidos cortaban los barrotes de las celdas e iniciaban la fuga, ayudándose de cuerdas hechas con sábanas para atravesar los muros de la cárcel.