La inauguración de la nueva temporada del béisbol profesional vuelve a estar en peligro y esta vez no será por cuestiones laborales ni deportivas sino por la posibilidad de que comience la guerra de Estados Unidos contra Iraq.
Los directivos de las Grandes Ligas ya han comenzado a valorar todas las opciones, especialmente en los aspectos relacionados con los dos partidos programados en Japón a partir del próximo 25 de marzo entre los Atléticos de Oakland y los Marineros de Seattle.