La segunda guerrilla colombiana, el guevarista Ejército de Liberación Nacional (ELN), atacó en la madrugada de ayer los poblados de Arauquita y Fortul, en la frontera con Venezuela (este) y dinamitó un tramo de un oleoducto, en las primeras acciones violentas del nuevo año, que no provocaron víctimas, informó el Ejército.
Los ataques contra los poblados se concentraron en el hostigamiento contra los puestos policiales, pero se trató de acciones rápidas "sin mayores repercusiones", indicó el coronel Eduardo Trujillo, jefe de operaciones de la séptima brigada del Ejército que actúa en la zona.
Trujillo manifestó que hacia los dos poblados atacados fueron enviadas unidades militares, para reforzar a los policías que resistieron los ataques.
En forma simultánea, los rebeldes colocaron una carga explosiva contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el segundo del país y que transporta el crudo de los pozos petroleros del este del país hasta el mar Caribe.
Las actividades del oleoducto, operado por la multinacional estadounidense Occidental (Oxy) y por la petrolera estatal Ecopetrol, debieron ser suspendidas. A través del oleoducto, se transportan diariamente unos 150 mil barriles de crudo.
El ataque contra uno de los primeros tramos del oleoducto, a la altura del municipio de Saravena, 470 km al este de Bogotá, hacia donde fue despachado un grupo de expertos para evaluar los daños.
El ELN, que adelanta actualmente acercamientos con el gobierno colombiano para intentar un proceso de paz, no se acogió a una tregua de Navidad y Año Nuevo, decretada desde el 20 de diciembre y hasta el próximo 10 de enero, por la principal guerrilla colombiana las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).